Researcher associated with the Núcleo de Sociología de la Salud
PINV01-1311
Representaciones sociales de la vacunación de profesionales de la Salud del Alto Paraná y Canindeyú
Desde las lejanas prácticas de «variolización», en el siglo XIX, el Paraguay ha recorrido un largo camino para proteger a su población de las enfermedades prevenibles. Cuando, en 1974, la OMS propuso la constitución del Programa Ampliado de Inmunizaciones, Paraguay fue uno de los países que abrazó la iniciativa.
El Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) «se propone erradicar, eliminar y controlar enfermedades prevenibles por vacunación, a través del acceso a la administración regular de las vacunas incluidas en el esquema oficial de vacunación y vigilancia epidemiológica».
El PAI ha venido mostrando singulares logros y se ha convertido en uno de los programas de políticas públicas de mayor reconocimiento en todo el país. No obstante, la emergencia de la pandemia de la COVID-19, a fines del 2019, con la urgente búsqueda de vacunas para dicha enfermedad, y el afloramiento de las discusiones públicas al respecto, pusieron de manifiesto un fenómeno que venía siendo estudiado en otras latitudes: la hesitación ante la vacunación.
La sensibilidad del tema, muy importante para la salud pública, generó la iniciativa de estudiar el fenómeno con el aparato teórico y metodológico de la Teoría de las Representaciones Sociales. La propuesta fue presentada a una convocatoria del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología del Paraguay, y fue adjudicada, tras el proceso de evaluación, por resolución N.º 649 del 28 de noviembre del año 2023.
Analizar las representaciones sociales de la vacunación en profesionales de la salud del Alto Paraná y Canindeyú.
Desde la idea primigenia del proyecto PINV01-1311, los investigadores pensaron en un proceso comunicacional de sensibilización, por medio de las redes sociales, como una de las vías para motivar el reclutamiento de los participantes. A tal efecto, el objetivo de la campaña de sensibilización se formuló, entonces, de la siguiente manera: «Predisponer a los profesionales de la salud del Alto Paraná y Canindeyú a participar, en carácter de respondientes reclutados, en los procesos de recolección de datos del estudio».
Como se ha de entender, cuando en las ciencias sociales se trabaja con la perspectiva teórica y metodológica aplicada en este estudio, la voz de los participantes, la comunicación de su visión del mundo, la puesta en escena de sus creencias y prácticas, constituyen la materia prima de producción del conocimiento.
De este modo, la autenticidad de las respuestas constituye la base de la credibilidad de los conocimientos producidos a partir de tan rico «magma» socialmente elaborado. Por eso mismo, y en contrapartida, para garantizar la autenticidad aludida, en todo momento se debía mantener una «vigilancia epistemológica» que, en lo posible, ofreciera datos libres de los sesgos que amenazan la recolección de datos, como el de la autoselección, o el de aquiescencia. Si, por un lado, había que promover la participación comprometida para el logro de datos prístinos, también había que, de alguna manera, arbitrar procedimientos para filtrar la autoselección. Al mismo tiempo, había que evitar que los participantes se prepararan con antelación a las entrevistas, y pretendieran adecuar sus respuestas modelándolas en la matriz de la deseabilidad social, o que evitaran referir los aspectos contranormativos de sus tomas de posiciones ante los objetos sociales, los que también son de gran interés científico.
Así, se pensó en una denominación de fantasía, pero culturalmente significativa, que evitara los intentos de «adivinación» prematura del objeto de las entrevistas. Con estas precauciones, se produjeron comunicaciones que alentaron la participación y la libre expresión de ideas personales sobre «políticas públicas de salud», en general, sin ninguna especificación identificadora. Y se diseñó un logotipo que graficara la actitud de escucha respetuosa de los investigadores. De este modo, se divulgó y posicionó, en fin, una «marca» con la que el proyecto se posicionara y comunicara el profundo respeto de los investigadores hacia las creencias, opiniones y puntos de vista de los participantes.
Se trata del logotipo de un proyecto que pretende develar las «Representaciones sociales de la vacunación en profesionales de la salud del Alto Paraná y Canindeyú», como reza su denominación. Las representaciones sociales son estructuras sociocognitivas socialmente elaboradas por procesos de interacción social y de comunicación. Reflejan y expresan las concepciones de «sentido común» que las personas construyen socialmente con respecto a objetos sociales y con las que construyen el mundo propiamente humano: el mundo de la cultura, nuestro hábitat por excelencia.
Para vivir en este mundo nuestro y orientarnos en él, necesitamos significarlo, dotarlo de sentido. Así mismo, para aprehender y manipular los objetos de este mundo, necesitamos representárnoslos, primeramente, enraizarlos en significados como parte de nuestro mundo de sentidos. En ese orden, el término sentido alude tanto a aquello que se siente, como a aquello cuyo significado se comprende. El sentido es emotivo y cognitivo, al mismo tiempo.
De este modo, el develamiento de las representaciones sociales y de su estructura solo es posible por procesos semióticos similares, de interacción y comunicación. La tarea del científico social, en este contexto, es la de sacar a luz aquello que está en los agentes sociales, constructores de las representaciones. Y ese cometido solo es posible en el cauce de un profundo respeto, de diálogo abierto, sincero y de empatía.
La palabra ANDU [andú], con acento final, pero sin tilde, en guaraní, significa sentir, sentirle al otro, al prójimo. Ella refleja no solo las intenciones del proyecto, sino la actitud ética de los investigadores. En guaraní, la relación de una consulta clínica, con un médico, por ejemplo, se dice «aháta doctórpe añeñandukamívo», «aháta doctórpe che andúvo». Literalmente, «iré al médico a que me sienta». Y esto es así, porque la palabra guaraní andu se construye con la síntesis de otras dos: «ã», alma, interioridad y «ndu» (de hendu, escuchar). Intentar sanar a alguien es, pues, sentirlo: escuchar su alma. Al ser humano se lo cura (del latín curare, cuidar) desde su propia interioridad.
La composición del logo, entonces, comunica la actitud de respeto, de diálogo y de escucha empática, por medio de la cual los investigadores pretendemos describir las representaciones sociales de la vacunación de los profesionales de la salud del Alto Paraná y del Canindeyú. A los idealizadores del proyecto nos asiste la certidumbre de que, escuchándonos entre todos, sintiéndonos, comprendiendo los sentidos con los que atribuimos socialmente significados a los objetos de nuestro mundo social, podremos comprendernos mejor y cuidar mejor de la salud de nuestro pueblo, entre todos.
La hesitación ante la vacunación es un fenómeno que viene siendo estudiado en el mundo desde hace décadas. Ante el crecimiento de la reticencia vacunal y la reemergencia de enfermedades que se consideraban al menos controladas, la OMS había creado un Grupo Asesor Estratégico de Expertos (SAGE, por sus siglas en inglés) sobre inmunización. El mismo funcionaba como una instancia de asesoramiento sobre políticas y estrategias globales. Desde este grupo de expertos, antes de la pandemia de la COVID-19, ya se venía alertando del fenómeno; al mismo tiempo, se hacía énfasis en la necesidad de más estudios, para analizarlo desde diversas perspectivas disciplinares.
En Latinoamérica, en general, y en el Paraguay en particular, varios informes y trabajos daban cuenta, también, del retroceso de la cobertura vacunal, a pesar de los significativos logros previos en el control de las enfermedades prevenibles. Estos datos regresivos y el énfasis de los organismos más prestigiosos del cuidado de la salud, acerca de la necesidad de una producción más amplia de conocimiento al respecto, alentaron la elaboración del proyecto.
Al mismo se unieron dos facultades de dos universidades públicas vecinas, cuyos programas formativos se orientan al cuidado de la salud. El eje misional de la investigación de ambas universidades, sumado a los llamados de más estudios de parte de entidades internacionales, justifican plenamente esta propuesta.
The project is carried out jointly by the Faculty of Health Sciences of the Universidad Nacional del Este and the Faculty of Health Sciences of the Universidad Nacional de Canindeyú.
Researcher associated with the Núcleo de Sociología de la Salud
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Researcher associated with the Núcleo de Sociología de la Salud
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Graduado en enfermería, director de la carrera de Enfermería de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Canindeyú. Docente investigador.
Profesora titular del Departamento de Psicología y del Programa de Posgrado en Psicología de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC, Brasil). Es licenciada en Psicología por la Universidad Católica de Pelotas (2000), magíster (2004) y doctora (2007) en Psicología por la UFSC. Realizó posdoctorados en el Instituto Universitario de Lisboa ISCTE-IUL (Portugal, 2017), en la Università degli Studi di Padova (Italia, 2018) y en el LPS de la Universidad de Aix-Marsella (Francia, 2024). Coordina el Laboratorio de Psicología Social de la Comunicación y la Cognición (LACCOS).
Associated international researcher
UNTREF — Argentina Master's in Epistemology and History of Science
Graduado en Filosofía y doctor en Epistemología e Historia de la Ciencia. Docente de Metodología de la Investigación en el nivel de grado; coordinador académico y profesor del Programa de Posgrado en Epistemología e Historia de la Ciencia de la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Investiga en el campo de la filosofía de la sociología y de las ciencias de la salud.
The results of the project are disseminated in the Publications section.